Mecanismo de Respuesta a las Crisis

Una de las prioridades señalada en la AIF-16 y aprobada por los Directores Ejecutivos de la Asociación el 15 de febrero de 2011, es el fortalecimiento de la capacidad de los países de la AIF para enfrentar perturbaciones exógenas naturales o económicas. Para reaccionar ante los efectos de estas crisis de manera oportuna, estructurada y transparente, y proporcionar financiación adicional para responder a las crisis, se creó un Mecanismo de Respuesta a las Crisis (CRW, por sus siglas en inglés) especial.

El objetivo principal del CRW es entregar recursos adicionales a los países de la AIF para ayudarlos a responder a las graves crisis económicas y los grandes desastres naturales y volver a su senda de desarrollo de largo plazo.

En el caso de los desastres naturales, el CRW se destina a eventos excepcionalmente graves. El financiamiento adicional del mecanismo complementaría los esfuerzos de las Naciones Unidas para dar ayuda de emergencia mediante el respaldo a las redes de protección social para la población afectada y la restauración de los bienes físicos básicos que resulten destruidos por la catástrofe.

En las situaciones de crisis económicas, el CRW se dedica a aquellas de carácter grave causadas por perturbaciones exógenas que afecten a un número importante de países. El uso del CRW es considerado para crisis que ocasionen una disminución interanual generalizada o regional del crecimiento del PIB de al menos 3 puntos porcentuales en una cifra considerable de naciones de la AIF, aunque la decisión final sobre el posible financiamiento del CRW depende de un análisis del impacto fiscal. Dado el caso, el financiamiento del CRW tiene por objeto ayudar a mitigar los efectos en los grupos vulnerables y proteger el gasto para actividades de desarrollo esenciales que estén en riesgo, como salud, educación e infraestructura.

También se podría recurrir al apoyo del CRW en forma excepcional, en caso de una conmoción de precios severa que no diera lugar a un descenso del crecimiento del PIB de 3 puntos porcentuales si: i) la crisis fuera generalizada y tuviera efectos fiscales graves; ii) existiera consenso acerca de la necesidad de contar con una respuesta internacional coordinada, y iii) las asignaciones de la AIF existentes para los países afectados se consideraran insuficientes para proporcionar una respuesta adecuada.

El financiamiento del CRW debe formar parte de una respuesta internacional conjunta y solo se utiliza como último recurso. Si bien todas las naciones prestatarias de la AIF podrían llegar a recibir ayuda del CRW, el acceso efectivo a esos recursos dependería de las circunstancias específicas de cada país (por ejemplo, magnitud del impacto de la crisis, acceso a fuentes de financiamiento alternativas, etc.). Las decisiones finales sobre el financiamiento del CRW son tomadas por el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial sobre la base de la evidencia de la gravedad de las crisis y la falta de opciones de mecanismos de apoyo. La CRW se continuó durante el período AIF17 ( FY15-17 ). El 16 de septiembre de 2014, el Directorio Ejecutivo del Grupo Banco Mundial aprobó US$105 millones en forma de subvenciones de la CRW para hacer frente al brote de la enfermedad del virus del Ébola ( EVD ) en África Occidental .